La ordenación de Aarón y sus hijos
8:1-36Éx 29:1-37
El Señor le dijo a Moisés: «Toma a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras, el aceite de la unción, el novillo para el sacrificio expiatorio, los dos carneros y el canastillo de los panes sin levadura, y congrega a toda la comunidad a la entrada de la Tienda de reunión.»
Moisés llevó a cabo la orden del Señor, y congregó a la comunidad a la entrada de la Tienda de reunión. Allí Moisés les dijo: «Esto es lo que el Señor nos ha ordenado hacer.» Acto seguido, Moisés hizo que se acercaran Aarón y sus hijos, y los lavó con agua. A Aarón le puso la túnica y se la ciñó con la faja; luego lo cubrió con el manto, y encima le puso el efod, ciñéndoselo con la cinta del mismo. En seguida, le colocó el pectoral, y sobre éste puso el urim y el tumim. Por último, le colocó la tiara en la cabeza, y en la parte delantera puso la placa de oro, símbolo de su consagración, tal como el Señor se lo había mandado.
10 Después Moisés tomó el aceite de la unción, y ungió el santuario y todo lo que había en él, para consagrarlos. 11 Siete veces roció el aceite sobre el altar, para ungirlo y consagrarlo junto con el lavamanos y su base, y todos sus utensilios. 12 Luego, para consagrar a Aarón, lo ungió derramando sobre su cabeza el aceite de la unción.
13 Acto seguido, Moisés hizo que los hijos de Aarón se acercaran, y los vistió con las túnicas; se las ciñó con la faja, y les sujetó las mitras, tal como el Señor se lo había mandado. 14 Luego hizo traer el novillo del sacrificio expiatorio, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del novillo. 15 Después Moisés lo degolló, y tomando un poco de sangre con el dedo, la untó en los cuernos alrededor del altar para purificarlo. El resto de la sangre la derramó al pie del altar, y así lo consagró e hizo propiciación por él. 16 Luego Moisés tomó toda la grasa que recubre los intestinos, el lóbulo del hígado, los dos riñones y su grasa, y los quemó en el altar. 17 Pero el resto del novillo, es decir, la piel, la carne y el excremento, lo quemó en el fuego, fuera del campamento, tal como el Señor se lo había mandado.
18 Moisés mandó traer el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del carnero. 19 Moisés lo degolló, y derramó la sangre alrededor del altar. 20 Cortó luego el carnero en trozos, y quemó la cabeza, los trozos y el sebo. 21 Lavó con agua los intestinos y las patas, y luego quemó todo el carnero en el altar como holocausto de aroma grato, como ofrenda presentada por fuego al Señor, tal como el Señor se lo había mandado.
22 Después Moisés mandó traer el otro carnero, el del sacrificio de ordenación, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del carnero. 23 Moisés lo degolló, y tomando un poco de la sangre, se la untó a Aarón en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho. 24 Además, hizo que los hijos de Aarón se acercaran, y les untó sangre en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho. Luego derramó la sangre alrededor del altar. 25 Tomó la grasa y la cola, y toda la grasa que recubre los intestinos, el lóbulo del hígado, los dos riñones y su grasa, y el muslo derecho, 26 y tomando del canastillo que estaba colocado ante el Señor un pan sin levadura, una oblea y una torta de pan amasada con aceite, lo puso todo sobre la grasa y el muslo derecho. 27 Todo esto lo puso sobre las manos de Aarón y de sus hijos, y Aarón lo ofreció ante el Señor como ofrenda mecida. 28 Después se lo entregaron a Moisés, quien lo quemó en el altar, junto con el holocausto, como un sacrificio de ordenación de aroma grato, como una ofrenda presentada por fuego al Señor. 29 Luego, de la parte de la ofrenda que le pertenecía, Moisés tomó el pecho de la víctima y se lo presentó al Señor como ofrenda mecida, tal como el Señor se lo había mandado.
30 Moisés tomó un poco del aceite de la unción y de la sangre del altar, y roció a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras. Así consagró Moisés a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras.
31 Luego les dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: «Cuezan la carne a la entrada de la Tienda de reunión, y cómanla allí junto con el pan del sacrificio de ordenación, tal como lo ordené cuando dije: “Aarón y sus hijos se lo comerán.” 32 Quemen después en el fuego el resto de la carne y del pan. 33 Quédense siete días a la entrada de la Tienda de reunión, hasta que se complete el rito de su ordenación, que dura siete días. 34 El Señor mandó que se hiciera propiciación por ustedes, tal como se ha hecho hoy. 35 Así que siete días con sus noches se quedarán a la entrada de la Tienda de reunión, cumpliendo con lo que el Señor ha prescrito, para que no mueran. Así me lo ha mandado el Señor36 Y Aarón y sus hijos hicieron todo lo que el Señor había mandado por medio de Moisés.
Los sacerdotes inician su ministerio
Al octavo día Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel. A Aarón le dijo: «Toma un becerro para el sacrificio expiatorio y un carnero para el holocausto, ambos sin defecto, y preséntaselos al Señor. Diles después a los israelitas: “Traigan un macho cabrío para el sacrificio expiatorio, y un becerro y un cordero para el holocausto, ambos de un año y sin defecto. Traigan también un toro y un carnero para ofrecérselos al Señor como sacrificio de comunión; y traigan una ofrenda de cereal amasada con aceite. El Señor se manifestará hoy ante ustedes.” »
Los israelitas llevaron hasta la Tienda de reunión lo que Moisés había mandado; y toda la comunidad se acercó y se quedó de pie ante el Señor. Y Moisés les dijo: «Esto es lo que el Señor les manda hacer, para que la gloria del Señor se manifieste ante ustedes.»
Después Moisés le dijo a Aarón: «Acércate al altar, y ofrece tu sacrificio expiatorio y tu holocausto. Haz propiciación por ti y por el pueblo. Presenta la ofrenda por el pueblo y haz propiciación por ellos, tal como el Señor lo ha mandado.»
Aarón se acercó al altar y degolló el becerro como sacrificio expiatorio por sí mismo. Sus hijos le llevaron la sangre, y él mojó el dedo en la sangre y la untó en los cuernos del altar, derramando luego la sangre al pie del altar. 10 Luego quemó en el altar la grasa, los riñones y el lóbulo del hígado del animal sacrificado, tal como el Señor se lo había mandado a Moisés. 11 La carne y la piel las quemó fuera del campamento.
12 Después Aarón degolló la víctima del holocausto. Sus hijos le llevaron la sangre, y él la derramó alrededor del altar. 13 También le fueron pasando los trozos del animal y la cabeza, y él lo quemó todo en el altar. 14 Lavó los intestinos y las patas, y luego quemó todo esto en el altar, junto con el holocausto.
15 Entonces Aarón presentó la ofrenda del pueblo, es decir, el macho cabrío del sacrificio expiatorio. Lo tomó y lo degolló, ofreciéndolo como sacrificio expiatorio, como hizo con el primero.
16 Luego presentó la víctima del holocausto, la cual sacrificó en la forma prescrita. 17 También presentó la ofrenda de cereal, y tomando un puñado lo quemó en el altar, además del holocausto de la mañana.
18 Después degolló el toro y el carnero como sacrificio de comunión por el pueblo. Sus hijos le llevaron la sangre, y él la derramó alrededor del altar. 19 Pero tomó la grasa del toro y del carnero, es decir, la cola, el sebo que recubre los intestinos, los riñones y el lóbulo del hígado, 20 y lo puso todo sobre el pecho de las víctimas para quemarlo en el altar. 21 Aarón meció ante el Señor el pecho y el muslo derecho de las víctimas. Fue una ofrenda mecida, tal como Moisés se lo había mandado.
22 Aarón levantó las manos hacia el pueblo, y los bendijo. Una vez que terminó de ofrecer el sacrificio expiatorio, el holocausto y el sacrificio de comunión, se retiró del altar.
23 Moisés y Aarón entraron en la Tienda de reunión. Al salir, bendijeron al pueblo, y la gloria del Señor se manifestó a todo el pueblo. 24 De la presencia del Señor salió un fuego, que consumió el holocausto y la grasa que estaban sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo prorrumpió en gritos de júbilo y cayó rostro en tierra.
Muerte de Nadab y Abiú
10 Pero Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y, poniendo en ellos fuego e incienso, ofrecieron ante el Señor un fuego que no tenían por qué ofrecer, pues él no se lo había mandado. Entonces salió de la presencia del Señor un fuego que los consumió, y murieron ante él. Moisés le dijo a Aarón: «De esto hablaba el Señor cuando dijo:
»“Entre los que se acercan a mí
manifestaré mi santidad,
y ante todo el pueblo
manifestaré mi gloria.” »
Y Aarón guardó silencio.
Moisés mandó llamar a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: «Vengan acá y retiren del santuario a sus hermanos. ¡Sáquenlos del campamento!» Ellos se acercaron y, tomándolos por las túnicas, se los llevaron fuera del campamento, tal como Moisés lo había ordenado.
Ley sobre el duelo sacerdotal
Luego Moisés les dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: «No anden ustedes con el pelo despeinado, ni se rasguen los vestidos. Así no morirán ustedes ni se irritará el Señor contra toda la comunidad. Sus hermanos israelitas harán duelo por el incendio que produjo el Señor, pero ustedes no vayan a salir de la Tienda de reunión, no sea que mueran, porque el aceite de la unción del Señor está sobre ustedes.» Y ellos hicieron lo que Moisés les dijo.
Ley sobre el culto y el licor
El Señor le dijo a Aarón: «Ni tú ni tus hijos deben beber vino ni licor cuando entren en la Tienda de reunión, pues de lo contrario morirán. Éste es un estatuto perpetuo para tus descendientes, 10 para que puedan distinguir entre lo santo y lo profano, y entre lo puro y lo impuro, 11 y puedan también enseñar a los israelitas todos los estatutos que el Señor les ha dado a conocer por medio de Moisés.»
La porción de los sacerdotes
12 Moisés le dijo a Aarón, y también a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban a Aarón: «Tomen el resto de la ofrenda de cereal presentada al Señor, y cómanla sin levadura, junto al altar, porque es sumamente sagrada. 13 Cómanla en un lugar santo, porque así se me ha mandado. Es un estatutof para ti y para tus hijos con respecto a la ofrenda presentada por fuego al Señor.
14 »Tú y tus hijos e hijas podrán comer también, en un lugar puro, el pecho que es ofrenda mecida y el muslo dado como contribución. Ambos son parte de los sacrificios de comunión de los israelitas, y a ti y a tus hijos se les han dado como estatuto. 15 Tanto el muslo como el pecho serán presentados junto con la ofrenda de la grasa, para ofrecérselos al Señor como ofrenda mecida. Será un estatuto perpetuo para ti y para tus hijos, tal como lo ha mandado el Señor
Un caso especial
16 Moisés pidió con insistencia el macho cabrío del sacrificio expiatorio, pero éste ya había sido quemado en el fuego. Irritado con Eleazar e Itamar, los hijos sobrevivientes de Aarón, les preguntó:
17 —¿Por qué no comieron el sacrificio expiatorio dentro del santuario? Es un sacrificio sumamente sagrado; se les dio para quitar la culpa de la comunidad y hacer propiciación por ellos ante el Señor. 18 Si no se introdujo en el Lugar Santo la sangre del macho cabrío, ustedes debieron haberse comido el animal en el área del santuario, tal como se lo mandé.
19 Entonces Aarón le respondió a Moisés:
—Hoy mis hijos ofrecieron ante el Señor su sacrificio expiatorio y su holocausto, ¡y es cuando tenía que sucederme semejante desgracia! Si hoy hubiera yo comido del sacrificio expiatorio, ¿le habría parecido correcto al Señor?
20 Al oír esto, Moisés quedó satisfecho con la respuesta.


f 10:13 estatuto. Alt. derecho; también en vv. 14 y 15.
International Bible Society. (1979). Nueva Versión Internacional. (Lv 7.38-10.20). East Brunswick, NJ, USA: Sociedad Bı́blica Internacional.

 
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Sabemos que es responsabilidad de todos conocer y mantenernos en la Palabra de Dios

(2 Timoteo 2:15-16). Pero sabemos que no es una tarea fácil así que bienvenido :) Entre todos nos animaremos a leer la Biblia a lo largo del año!



Hemos dispuesto un foro de preguntas y respuestas que ponemos a tu disposición aqui.
¡Bienvenido!


Jorge A. Salazar (Ene 1, 2015 - 0:01 am)

Hola pastor. Es increíble como se puede ver desde el inicio de la historia de la humanidad el plan de Dios para la redención del hombre por medio de un sustituto ya que se sacrificaron animales para cubrir la desnudez de Adán y Eva (desnudez de la que se dieron cuenta cuando pecaron). Génesis 3:15 Bendiciones y esforcémonos por leer la Biblia en un año...

Alberto (Jan 2, 2015 - 4:43 pm)

Así es Alberto, y un ejemplo muy claro de cómo desde el principio queremos arreglar las cosas a nuestro modo, sin tomar en cuenta a Dios; en el caso de Adán y Eva intentaron cubrir su desnudez con hojas de higuera, ¡pero el plan de Dios siempre es mejor! Un recordatorio de no intentar ocultar nuestro pecado y hacer las cosas a nuestro modo, sino al de Dios.

Bendiciones,



Pastor Jorge A. Salazar (Jan 2, 2015 - 9:19 pm)

En varios pasajes de la Biblia se nos enseña que nadie a visto a Dios (por ejemplo éxodo 33:19-23) pero en Colosenses 1:15 nos dice que Cristo es la imagen del Dios invisible y en Juan 14:9 quien a visto a Jesus a visto al Padre. Entonces los 3 varones que visitaron a Abraham que nos dice génesis 18 eran Jesus y dos ángeles? Porque génesis 18:2 dice que Abraham vio a 3 hombres y en 18:22 dice que dos de los visitantes partieron de allí y se encaminaron a Sodoma pero Abraham se quedo de pie frente al Señor (ahí sucedio la intercesión de Abraham por Sodoma y Gomorra) luego más adelante en el 19:1 vemos que los que llegaron a Sodoma eran dos ángeles.

Alberto (Jan 7, 2015 - 10:30 pm)

Hola Alberto. Algunos eruditos comparten tu opinión. De hecho cuando el Antiguo Testamento habla de que el Angel del Señor se apareció a alguien, varios estudiosos serios de la Palabra coinciden en que puede ser una referencia a Jesús, es decir, una Cristofanía (viene de Teofanía).


La Paz de Cristo (Jan 8, 2015 - 12:04 pm)

Es impresionante la manera que podemos ver como es Dios el que brilla en la vida de José; faraón reconoció que la sabiduría y la competencia de José provenían de Dios.(41:39) Por lo que lo nombro el segundo hombre más poderoso y gobernador de todo Egipto. Aprendo que debemos dejar que Dios brille en mi vida para lograr el propósito de Él, llevándome de su mano de victoria en victoria. Gracias Pastor por abrir este espacio de lectura diaria cronológica. Bendiciones

Edgar (Jan 13, 2015 - 8:13 pm)

Es increíble como pueden pasar tantos años sin realmente entender la Soberanía de Dios contenida en el libro de Job. Siempre tenia cierto pensamiento de que se me hacia injusto lo que le había pasado "al pobre de Job" pero hoy entendí que Dios tenia todo el derecho de abandonarlo y aun así seguir siendo un Dios bueno y misericordioso pero soberanamente Dios decidió quebrantarlo y revelarse personalmente a la vida de Job. Bendiciones!

Alberto (Jan 20, 2015 - 1:42 pm)

Pastor una pregunta: ¿Qué era el Urim y Tumim?

Alberto (Feb 9, 2015 - 9:04 pm)

El Urim ("luces") y el Tumim ("perfecciones") eran gemas que se llevaban en el efod / las ropas sacerdotales. Las usaba el sumo sacerdote para determinar la voluntad de Dios en alguna situación. Algunos sugieren que Dios haría que el Urim y el Tumim cambiarían de color o se iluminarían de alguna forma para revelar la decisión de Dios. Otros dicen que estaban en una bolsa y que tenían símbolos de Si / No y Falso / Verdadero.

No es muy claro en donde estaban el Urim y el Tumim en el efod del sumo sacerdote. Nadie sabe la naturaleza precisa del Urim y el Tumim ni exactamente cómo se usaban. La Biblia simplemente no nos da suficiente información. Las referencias hacia estas piedras son raras en la Biblia. Se mencionan por primera vez en la descripción del pectoral del juicio (Éxodo 28:30; Levítico 8:8). Cuando Josué se quedó como líder de Israel después de Moisés, él habría de recibir las respuestas de Dios por medio del Urim mediante el sumo sacerdote Eleazar (Números 27:21). Más adelante se mencionan el Urim y el Tumim en la bendición de Moisés sobre Leví en su lecho de muerte (Deuteronomio 33:8). Es probable que estos otros pasajes hablen también del Urim y el Tumim: Josué 7:14-18; 1 Samuel 14:37-45; y 2 Samuel 21:1. Espero que sea de bendición,

La Paz de Cristo (Feb 10, 2015 - 11:44 am)

Estoy viendo como Dios demandaba santidad total a Israel en el libro de Levítico y pensando en cada detalle puedo ver que era algo imposible de hacer solo nuestro Señor Jesucristo pudo cumplir con todo esto, solo el Cordero el Dios. También veo sangre por todos lados, sangre en el tabernáculo, sangre en las orejas, en las manos, en los pies, en las vestiduras, en los patios, en el altar, en el lugar santísimo, sangre por todos lados, era sombra de lo que vendría, del derramamiento de sangre de nuestro amadisimo Señor Jesus. Perdón que no escribí ninguna pregunta pero quería compartir esta emoción.

Alberto (Feb 14, 2015 - 3:02 pm)

Pastor he visto comentarios que indican que la roca que les daba agua en el desierto a Israel era también el Ángel de Jehova. Será esto cierto?

Alberto (Feb 23, 2015 - 10:03 pm)

Este episodio con la roca es muy interesante Alberto porque las quejas de falta de agua fueron muy comunes después del mar rojo hacia el Sinaí en Ex. 15:22–27; 17:1–7, y ahora vuelven a lo mismo. En los dos casos Moisés golpeó la roca con su vara, pero aunque en Ex. 17:6 esa fue la instrucción, en Números se le dijo que hablara a la roca (Num. 20:8). No obedecer las instrucciones de Dios le ganaron el perder el privilegio de dirigir al pueblo a la tierra prometida (v. 12).

Como parece un error sin importancia hay quienes han sugerido que fue el enojo de Moisés lo que Dios estaba castigando (ver el v. 10) pero el v. 12 parece dejar en claro que fue el descuido en obedecer las instrucciones de Dios el meollo del asunto: "Por no haber confiado en mí, ni haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas". Como eran los mediadores de la Ley de Dios a Israel, Moisés y Aarón debían ser ejemplo de obediencia. Al no haber obedecido perdieron el derecho de entrar en la tierra de Canaán.

Con respecto a tu pregunta algunos han sugerido que como Dios le dijo a Moisés en Ex. 17:6 "He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña" que Moisés debió saber que Dios estaba presente en la roca; por lo tanto al hablarle Moisés a la roca (Num. 20:8) estaría hablándole a Dios, y por eso cuando Moisés golpeó la roca con su vara dos veces (v. 11), fue una seria manifestación de ira en contra de Dios y no es de sorprenderse que Dios castigara a Moisés severamente. En el tiempo de Pablo algunos rabinos sostenían que la roca había seguido a los israelitas por el desierto a lo largo de su peregrinar, pero Pablo dice que en realidad la roca espiritualmente es Cristo, no una roca que los siguiera físicamente, sino que Cristo espiritualmente estuvo presente con ellos supliendo su necesidad de agua y juzgando a quienes lo tentaron (1 Cor. 10:9). "Roca" es un nombre común para Dios en el AT (ej., Deut. 32:4, 15, 18, 30–31), y esto probablemente facilitó la identificación que Pablo hace con la roca en 1 Cor. 10:3–4.

Otros piensan que el énfasis aquí está en la diferencia entre lo que Dios ordenó y lo que Moisés hizo; generalmente Moisés hacía lo que Dios le ordenaba pero no aquí. Es el mismo descuido de los hijos de Aarón lo que los llevó a su trágica muerte en Lev. 10:1–3. Las frases de Num. 20:12 hacen eco de la historia de los espías, cuando Dios se queja, "¿Hasta cuando no me creerán?" (14:11). La incredulidad de la gente los llevó a perderse la tierra prometida; igual que la incredulidad de Moisés y Aarón.

Espero que te sea de bendición,


La Paz de Cristo (Feb 24, 2015 - 5:07 pm)

Buenas tardes Pastor. Las leyes para los sacrificios Dios se las dio a Moises para cuando ya entraran en la tierra prometida? porque si ellos llevaban animales no se me hace lógico tanta queja por falta de alimento (principalmente cuando se quejaron por falta de carne).

Alberto (Feb 26, 2015 - 2:49 pm)

Hola Beto, los sacrificios tuvieron lugar antes y después de entrar a la tierra prometida. Si mal no recuerdo en Levítico 8 y 9 tenemos un claro ejemplo de esto.

En Éxodo leemos que cuando Faraón finalmente dejó ir al pueblo de Israel les permitió tomar todo lo que tenían incluyendo sus rebaños y manadas de animales y a pesar de esto vemos que se quejaban de no tener suficiente comida y Dios trata con ellos con una impresionante gracia proveyendo maná (Éxodo 16:1–5). ¿Por qué entonces se quejaban de que se morían de hambre cuando tenían animales y rebaños?

El hecho es que la Biblia no nos explica por que no podían o no querían comerse sus propios animales. Reitero que la Biblia no explica esta razón, sin embargo hay quienes piensan que se pudo deber a varias cosas.

- Que al vivir 400 años en Egipto hayan adoptado los sistemas de adoración de los egipcios. Como ejemplo tenemos el becerro de oro que hacen y adoran mientras Moisés está recibiendo la Ley (Éxodo 32:1–4). Es posible que no quisieran comerse los animales que adoraban.

- Otra opción es que sus animales fueran su fuente de ingresos y pensaran que si comenzaban a comerse sus animales, cuando llegaran a la tierra prometida no tendrían nada con qué ganarse la vida.

- Una tercera posibilidad es que estuvieran cansados de comer siempre lo mismo y solo quisieran variedad en su dieta.

Sea cual sea la razón el punto es que no era carne lo que los Israelitas no tenían sino fe. Querían regresar a Egipto donde los "alimentaban" (Números 11:4–6). Y a pesar de haber sido esclavos en Egipto no tenían qué preocuparse de dónde vendría el próximo alimento. Ahora tendrían que confiar en Dios completamente.

La lección que aprendemos es que Dios siempre es fiel y provee para nuestras necesidades, no importa lo que sea, aunque no siempre sea lo que queremos o lo que creemos que necesitamos, sino que Dios conoce nuestra necesidad y nos sostendrá. Un ejemplo es que la ropa y el calzado de los israelitas no se gastó durante sus 40 años en el desierto porque Dios estuvo al pendiente (Deut. 8:4; Nehemías 9:21). El maná era fresco cada día y el agua salía de la roca. De la misma manera Dios ha prometido suplir todas nuestras necesidades de acuerdo a sus riquezas en Cristo (Filipenses 4:19). Por ello no debemos preocuparnos por lo que comeremos o vestiremos porque Él ya tiene conocimiento de nuestras necesidades antes de que le pidamos. En cambio, debemos buscar primeramente su Reino, poniéndolo a Él primero y confiando en su fidelidad que nunca cambia (Mateo 6:33; Lucas 12:22–31).

Dios te bendiga,




La Paz de Cristo (Feb 26, 2015 - 7:47 pm)

Plan de Lectura Bíblica

Este es un plan de lectura Bíblica en el que el libro y el pasaje ha sido ordenado cronológicamente, es decir en el órden en el que fueron sucediendo los eventos. Por ejemplo, te encontrarás que algunos de los Salmos los leeremos junto a los acontecimientos a los que se refieren.
¡Bienvenido!



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